Ha llegado Diciembre… los pasteles, galletas, turrones, chocolate, polvorones, pan de jengibre, comidas, cenas, fiestas y copas, y todo lo que conlleva la Navidad.
Estas son tan sólo algunas de las maravillosas cosas que acompañan a esta temporada vacacional. Lo que no es maravilloso, es cuando todas esas indulgencias acaban en el vientre y las caderas.
A continaución tienes algunos consejos para estas Navidades:
1. ¡No te prives por obligación! La manera más fácil de fracasar es de tratar y tomar una postura extremista contra las costumbres Navideñas. Para mi, hay demasiada tentación y tradición para evitar estas delicadezas al completo.
2. Haz un plan. Haz una lista con un “plan de ataque Navideño”. Decidiendo de antemano el qué y cuánto puedes probar podrás entrar en cualquier situación con más confianza y ser más inmune a las tentaciones.
3. Haz ejercicio. Entre las compras, reuniones sociales y otros cometidos festivos, los ejercicios regulares se suelen dejar de lado. ¡Dale prioridad al ejercicio! Sabiendo que estás comiendo de más no debes de olvidarte bajo ningún concepto de hacer tus ejercicios diarios.
