Realmente dudo que lleguemos a ver a la gente en las discotecas yendo al baño para consumir azúcar y calmar su adicción pero un nuevo estudio dice que el azúcar puede ser adicitivo. Al menos lo es en las ratas, y posiblemente en los humanos.
Y, al igual que en las adicciones a las drogas, el problema está en nuestras cabezas.
“Se sabe de sobra desde hace tiempo que el abuso de las drogas incrementan los niveles de dopamina en esa parte del cerebro. El azúcar hace exactamente lo mismo que las drogas”, ha dicho Bart Hoebel de la Universidad de Princeton.
En un experimento, las ratas del laboratorio fueron alimentadas con un desayuno de agua y azúcar cada día durante 3 semanas. Después, de un día para otro, les quitaron la dosis de azúcar durante unas semanas.
Cuando los investigadores permitieron a las ratas consumir azúcar otra vez ¡comían más que antes!.
Las ratas parecían estar ansiosas de azúcar. O, como se suele decir, ¿tenían el mono?.
La esperanza es que estos descubrimientos están siendo aplicados para tratar a personas con desórdenes alimentarios como por ejemplo la bulimia.
