Los hombres de ciencia y la población general están colocando mas atención en los hábitos alimenticios de Japón, China y países mediterráneos. Son grupos de personas que durante siglos se han alimentado, básicamente, de frutas, de verduras, legumbres, granos y nueces, poca carne de aves, pescado, lácteos y carnes rojas.
Esta forma saludable de comer, que satisface los mejores estándares de alimentación y sabor, proponen tareas para buscar caminos de nutrición que no sean dependientes del desarrollo de productos nuevos o tecnologías novedosas de alimentación.
Fueron estas las primeras inquietudes que se tomaron en cuenta para crear la nueva forma de mirar la alimentación, comiendo saludable, con mucha energía y manteniéndose en el peso normal.
La dieta propone eliminar toxinas, sin que vuelvan a juntarse, centrándose en la limpieza natural, en un enfoque nuevo de la vida, que junta una manera de comer con alegría, sin perder el equilibrio metabólico y sin negarse la satisfacción de comer.
Los principios elementales de esto son el agua, no exactamente bebiéndola en grandes cantidades, sino comiendo alimentos que naturalmente contienen mucha agua. Esto es un elemento útil para la alimentación y la limpieza del cuerpo.
Una combinación lógica, lo que significa no consumir dos proteínas diferentes al mismo tiempo.
Y lo más importante es ingerir frutas adecuadamente, ya que de todos los alimentos son las que poseen la mayor cantidad de agua, limpia y no obstruye. La energía que se necesita para digerirla es minima, ya que su digestión no se realiza en el estomago sino en el intestino.
